Estos días, se han publicado numerosas noticias sobre cómo Coca-Cola y Pepsi van a cambiar sus procesos productivos en EE.UU. para eludir el etiquetado de advertencia del estado de California por contener
4-metilimidazol, que es un colorante cancerígeno que se produce al usar el azúcar para producir el caramelo que le da su característico color.
Muchas voces se han elevado a favor y en contra de este etiquetado de advertencia, intentando defender si la concentración de
4-metilimidazol en estas bebidas era nociva o no. Según los
estudios de la Asociación de Fabricantes de Bebidas necesitarías beber más de 1.000 latas al día para notar sus efectos,
según los estudios en los que se ha basado California para pedir su etiquetado, una sola lata de refresco ya contiene el 800% de la cantidad máxima tolerable al día.
Pero lo significativo de esta controversia, es que su efecto es mínimo comparado con otros efectos secundarios que los refrescos pueden causar en nuestro cuerpo. Ya conoces una razón para no beber Coca-Cola u otros refrescos, ¿quieres saber otras 9?